Avr/23/2008 - 23:30:57
¿Cómo se hacen los niños?

Hasta que un día mi prima Marcela, menor que yo, cuando yo tendría unos siete años y ella cinco, me dijo algo así como: los papás se ponen calatos encima de las mamás y les meten el pipilín por un huequito. ¡Vaya trauma! Me pareció de pésimo gusto, yo ni siquiera había visto chapar a mis padres y de pronto esto. ¡Horror! Y claro, el colegio de monjas no ayudaba en nada, a quién se le iba a ocurrir hacer esa pregunta a una monja. Se pondrían muy coloradas, de vergüenza y de disgusto, qué se yo, lo cierto es que a nadie en su sano juicio se le ocurría preguntarle eso a las monjas.
Nunca me voy a olvidar que mi prima Marcela estaba encantada con lo que había aprendido y para mí, a pesar de que era mayor que ella, el tema en cuestión era absolutamente inaceptable y desagradable. Y obviamente después de esa noticia no hice más preguntas a mis padres y sí muchas a todos los enanos y enanas de mi edad, escuchando cada vez historias más desopilantes y, para mí, aberrantes. ¿Cómo que el pipilín en la…? ¡Huácala!
Hasta que, supongo yo que poco a poco, primero haciendo tener sexo a la Barbie con el Ken de otra de mis primas, la Melanie, la más terrrible, luego hablando con gente que sabía un poco más del tema, llegó el día en que todo aquello me pareció más natural, más posible, menos asqueroso, y así poco a poco, hasta que yo también fui descubriendo el sexo y encontrando en él algo más que una manera de tener hijos, y sobre todo algo bueno y placentero. Pero me quedó una gran interrogante y, ciertamente –porque todavía no llega mi hora X– hasta ahora no he hablado con un sicólogo para preguntarle qué diablos hay que decirles a los niños cuando pregunten cómo se hacen los niños.
A lo mejor alguno de vosotros tienen un sabio consejo o una experiencia interesante. ¡Adelante!
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